Odisea 2007: Semana Cultural Espacial
Colegio La Huerta de San Vicente de Raspeig (Alicante)

¿Os imagináis a unos niños que entren al colegio dando saltos de alegría y que se quieran quedar a dormir en él? No es ciencia-ficción: es el Colegio La Huerta, en San Vicente de Raspeig, Alicante.

Una semana cultural dedicada al espacio exterior. Un guiñol de extraterrestres, trabajos sobre Galileo, sobre los planetas, robots teledirigidos hechos con materiales reciclados, planetarios y telescopios. No faltó tampoco un taller de radioaficionados. Los pequeños, de Educación Infantil, entraron desde el patio del colegio en un túnel por el que salieron (tal y como hacen nuestros astronautas en sus paseos espaciales), hacia un impresionante decorado espacial dentro del vestíbulo del colegio. Cosmos de Carl Sagan se emitía en televisiones situadas estratégicamente, y la sala de informática se ambientó como un centro de control espacial.
Unos 440 niños pasaron por uno de los planetarios de Eurocosmos, en una vibrante actividad de tres días. Fue instalado en el aula de música del colegio.Los más pequeños, a pesar de que desconfiaban del gorro de astrónomo del monitor de la actividad (pensando que era un brujo), se hicieron amigos de la Osa Menor, de la Osa Mayor, del León y del Dragón, al que, para no ser devorados, alimentaron con... ¡helado de rana! También aprendieron cómo se busca la Estrella Polar, la Estrella del Norte y el porqué de las fases de la Luna.
Los mayores aprendieron cómo se forman las estrellas, de qué están hechos los anillos de Saturno y por qué Plutón no es un planeta. Descubrieron también la autenticidad de las fotos de los astronautas en la Luna. Además dieron un paseo de años-luz por los cielos de invierno y de verano.
La actividad estrella de la semana cultural fue la observación con los telescopios de Eurocosmos. Venus, que se encontraba en fase; Saturno, con sus hermosos anillos y su luna Titán; el cúmulo de las Pléyades y la nebulosa de Orión, una auténtica fábrica de estrellas. Los últimos en irse pudieron ver una preciosa Luna -casi- Llena. Participaron, además de los niños que fueron convocados por el colegio (unos 150), numerosos padres y madres además de profesores y de personal no docente. En definitiva, una semana cultural ideal en la que toda la comunidad educativa no sólo disfrutó, sino que también tuvo la oportunidad de hacer su aportación.Jorge A. Vázquez

